Hoy quería compartir con vosotros un trabajo diferente, el boudoir de Cristina, una sesión de fotografías artísticas muy populares entre las modelos, novias y cualquier mujer que quiera inmortalizar su lado femenino con su faceta más sensual u obsequiárselo a su pareja.

El Boudoir se diferencia de cualquier otra sesión de fotos por el carácter intimista de las imágenes, que se centran principalmente en la expresión de la feminidad en su vertiente más artística y desenfadada adaptándose al estilo personal de la modelo, porque no existe un formato limitado a la hora de posar o vestirse para un boudoir, pues el requisito indispensable es que cada mujer se sienta cómoda, bella y por encima de todo, sensual.

La palabra boudoir proviene del francés y significa “tocador” y esa precisamente es la dinámica en la que se desarrolla la sesión de fotos, en la que se trata de captar a la mujer en su faceta más femenina y todos los elementos que la representan, por lo que desde el escenario hasta la indumentaria y la preparación, son acordados previamente para determinar que es lo que se busca plasmar en la sesión y lo que se espera de ella, pues toda mujer tiene un lado sensual que dependiendo de su personalidad puede expresarse en mayor o menor medida y esa precisamente, es la finalidad de un trabajo como este, poder captar su esencia sin renunciar a la espontaneidad.

En la sesión de boudoir la sofisticación también deja paso a la naturalidad, pues las mujeres retratadas son ellas mismas y llevan pocos o ningún retoque, a excepción de algunos filtros de realce general y eso es lo que diferencia estas imágenes de otros trabajos habituales en fotografía, como los books de modelos y similares.

Muchas mujeres solicitan su sesión de boudoir únicamente como recordatorio de su juventud y su belleza, o simplemente como un homenaje para la autoaceptación y elevación de su autoestima, pues la mayoría de mujeres quedan gratamente sorprendidas con los resultados y reconocen no ser conscientes de todo su potencial y que con una simple foto tomada desde su mejor ángulo, pudieran verse tan bellas como cualquier modelo de revista, pero a diferencia de los reportajes sin personalidad que inundan las publicaciones femeninas, siguen siendo ellas mismas.

Una tendencia muy extendida en los últimos tiempos en ideas para bodas, es regalar una sesión de boudoir al novio antes del enlace, un regalo íntimo y personal ideal para sorprender e incrementar las expectativas sobre ese día tan especial.

El Boudoir de Cristina representa perfectamente el significado de esta sesión de fotos que realizamos en el hotel Monasterio, espero que os guste el resultado.

fotógrafo de boudoir

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