Nuevamente estoy de regreso con otro trabajo como fotógrafo de bodas en el Puerto de Santa María, en esta ocasión quería compartiros un reportaje de una pareja muy especial, Susana y Alfonso, porque ella es mi cuñada y llevábamos mucho tiempo preparando este momento tan especial. Aquí tenéis el resultado.

 Fotógrafo de Bodas en el Puerto de Santa María, reportaje de Susana y Alfonso

Para este trabajo como fotógrafo de bodas en el Puerto de Santa María, estábamos buscando algo especial, un espacio apartado y tranquilo pero con encanto que pudiéramos utilizar como escenario para el reportaje.

Afortunadamente, la geografía española está plagada de bellos rincones que sin ser especialmente conocidos, ofrecen un amplio abanico de posibilidades a la hora de contar una historia de amor de una manera diferente y conseguimos el enclave perfecto en un pequeño municipio sevillano, para posteriormente continuar la sesión de fotos en el Puerto de Santa María.Comenzamos nuestro reportaje de bodas en el Castillo de las Aguzaderas, en Coronil, un pequeño municipio sevillano con mucho encanto que alberga una pequeña fortaleza con una ubicación muy particular porque se encuentra situado en una hondonada. Su construcción data del SXV y su misión en el pasado era de la proteger la fuente de la agudazera a unos 5km del municipio que hoy se encuentra totalmente seca.

Lo que más resalta de la fortificación es la enorme base de piedra sobre la que se cimienta y que como curiosidad adicional, merece la pena destacar que este tipo de roca era la preferida de los jabalíes para “aguzar” sus colmillos y de ahí proviene su nombre.

Aprovechamos el entorno casi místico que nos ofrecía este escenario medieval para iniciar el reportaje con una serie de instantáneas originales y divertidas, tanto en exteriores como en las murallas del castillo aprovechando todos los contrastes de luz que se presentaban al caer la tarde.

 

Siguiendo la dinámica del reportaje, concluimos este trabajo como fotógrafo de Bodas en el Puerto de Santa María, con una sesión de fotos en un entorno natural dentro de la ciudad, en la que realizamos varias paradas para captar los distintos momentos de complicidad que se iban produciendo como parte de una romántica velada de un paseo cualquiera en pareja, yo como siempre, manteniéndome al margen para que todo fluya de la manera más espontánea posible.

Entre caminos y árboles, consumimos los últimos rayos de sol hasta agotar el día. Satisfechos y felices, concluimos el reportaje con una gran sonrisa y el regocijo de haber inmortalizado la velada para el recuerdo.

Pues aquí concluye uno de los reportajes que han sido más especiales para mi, por la estrecha relación que mantengo con los novios y me alegra especialmente haber formado parte de vuestra historia y que me hayáis elegido para contarla. También quería desearos toda la felicidad que merecéis y de la cual estoy seguro que también seré testigo.

A mis queridos lectores, pronto regresaré con más reportajes de boda, post-boda y trabajos varios que tengo preparados. Un saludo a todos.

fotos de bodas

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